El Congreso de la Nación Argentina declaró (a través de la Ley Nº 26.320) la fecha del 22 de noviembre como “Día Nacional de la Gratuidad Universitaria”, en conmemoración a la misma fecha del año 1949, cuando el entonces Presidente de la Nación J. D. Perón firmó y promulgó el Decreto Presidencial N° 29337/49 de Gratuidad de la Enseñanza Universitaria.
Como Universidad de la zona patagónica, en la UDC nos atraviesan laa problemáticas sociales, geográficas, económicas y culturales de la región, donde relieve, clima y población presentan rasgos particulares y únicos.
El extenso territorio, la aridez del suelo y la amplitud térmica del clima, las grandes distancias entre las ciudades principales, las poblaciones originarias y el pueblo galés, el desarrollo económico y turístico de las ciudades portuarias, la explotación del petróleo y la actividad económica-financiera que produce, la desertificación en las grandes extensiones de meseta y los bosques de la zona cordillerana: éstas son algunas de las características que definen a nuestra provincia. Las ciudades muestran gran desarrollo y actividad social, cultural y económica. La clase media es predominante, pero también se presentan altas tasas de marginalidad y pobreza. Reflejo de ello es la diversidad que presenta nuestro estudiantado, proveniente de clase media o de barrios vulnerables de las ciudades, descendiente de pueblos originarios, de la meseta patagónica, hijo de arrendatarios de campos y trabajadores rurales. Es por ello que nos definimos como una “universidad del interior del interior”.
Desde la creación de la UDC, procuramos constituirnos como una institución que atienda a las necesidades de quienes deseen formarse para volcar saberes en nuestra región difícil, inhóspita y compleja, pero única y propia.
Atento a ello, la gratuidad de la enseñanza superior es un valor muy significativo para nuestra casa de estudios. Junto con la participación, es la herramienta que democratiza el acceso, permanencia y egreso de los estudiantes, permitiendo el ingreso de todos los sectores sociales, económicos o étnicos a una formación superior. Es la vía para que muchos puedan acceder a estudios de grado (para algunos, tal vez la única que tengan). Fundamentalmente, es uno de los instrumentos de nivelación y equilibrio cultural, político y social de una nación.
Por ello continuaremos haciendo una defensa férrea de esta herramienta, no sólo para continuar impulsando la participación de los estudiantes, sino también con el compromiso firme de continuar con el legado que se nos ha brindado. Somos hijos de la universidad pública, democrática y gratuita, y abonaremos para que continúe así, bregando por la inclusión, la equidad, la excelencia y la participación de todos y de todas.
Por lo expuesto, y definiendo los desafíos sociales, políticos, culturales y económicos que nos encontramos, detallamos los siguientes puntos:

    1. Efectivizar el concepto de igualdad de oportunidades a través de políticas institucionales  y acciones directas y concretas: programas de becas y beneficios atendiendo problemáticas como pobreza, marginalidad y maternidad.
    2. Eliminar toda forma de racismo y promover la diversidad e interculturalidad, impulsando el empoderamiento y la profesionalización de todas las comunidades.
    3. Generar e impulsar firmemente la inclusión y la equidad como eje primordial de toda acción institucional, desarrollando programas y acciones en:
      • Discapacidad
      • Pueblos originarios
      • Mujeres y Géneros
      • Marginalidad y contextos de encierro
      • Salud Mental
    4. Reconocer y poner en valor los saberes tradicionales y populares de las diferentes culturas.
    5. Atender y elaborar soluciones a los conflictos ambientales, teniendo en cuenta la diversidad de actores intervinientes, el desarrollo sustentable y el contexto social.
    6. Impulsar nuevas formas de comunicación y de divulgación del conocimiento y los saberes, promoviendo nuevas maneras de revinculación con la comunidad.
    7. Atender a las necesidades del sector productivo y económico, promoviendo el desarrollo sustentable y las nuevas tecnologías.
    8. Contribuir a la eliminación de las barreras pre-existentes y determinantes, mitigando las brechas sociales y tecnológicas entre las poblaciones.
    9. Reformular el concepto de Responsabilidad Social Universitaria para introducir el significado social de la elaboración del conocimiento y la efectiva divulgación e implementación del mismo en la sociedad.
    10. Formar profesionales atendiendo principalmente al crecimiento personal y ciudadano de cada estudiante para que se reconozcan como actores de una comunidad, promoviendo valores como la solidaridad, el compromiso y el respeto.

 

Documento: Texto del Decreto N° 29.337 del 22 de noviembre de 1949

CONSIDERANDO

  • Que el engrandecimiento y auténtico progreso de un Pueblo estriba en gran parte en el grado de cultura que alcanza cada uno de los miembros que lo componen;
  • Que por ello debe ser primordial preocupación del Estado disponer de todos los medios a su alcance para cimentar las bases del saber, fomentando las ciencias, las artes y la técnica en todas sus manifestaciones;
  • Que atendiendo al espíritu y a la letra de la nueva Constitución es función social del Estado amparar la enseñanza universitaria a fin de que los jóvenes capaces y meritorios encaucen sus actividades siguiendo los impulsos de sus naturales aptitudes, en su propio beneficio y en el de la Nación misma;
  • Que como medida de buen gobierno, el Estado debe prestar todo su apoyo a los jóvenes estudiantes que aspiren a contribuir al bienestar y prosperidad de la Nación, suprimiendo todo obstáculo que les impida o trabe el cumplimiento de tan notable como legítima vocación;
  • Que dentro de la Nación y de acuerdo con la misión específica que la ley les impone, son las universidades especialmente, las encargadas de difundir la cultura y formar la juventud;
  • Que una forma racional de propender al alcance de los fines expresados en el establecimiento de la enseñanza universitaria gratuita para todos los jóvenes que anhelen instruirse para el bien del país;

Por ello y de acuerdo a lo aconsejado por el Sr. Ministro de Educación.

 

EL PRESIDENTE DE LA NACIÓN ARGENTINA

DECRETA

Decreto N° 29.337 – 22 de noviembre de 1949 – Suspende el cobro de aranceles universitarios.
Art. 1°: Suspéndese con anterioridad al 20 de junio de 1949 el cobro de los aranceles universitarios actualmente en vigor. El Ministerio de Educación propondrá a la consideración del Poder Ejecutivo, dentro de los 30 días de la fecha del presente decreto, con intervención del Ministerio de Hacienda, las normas a que se ajustará la aplicación del presente decreto.
Art. 2°: Por el Ministerio de Educación se procederá a determinar la incidencia que financieramente tenga en cada organismo universitario la medida a que se refiere el artículo anterior, debiendo – en el caso de que los menores ingresos por derechos arancelarios no puedan ser compensados con los recursos específicamente universitarios – proponer al Ministerio de Hacienda el arbitrio que estime corresponder.
Art. 3°: El presente decreto será refrendado por los señores Ministros Secretarios de Estado en los Departamentos de Educación y de Hacienda de la Nación.
Art. 4°: Comuníquese, etc. – PERÓN – Ramón A. Cereijo – Roberto A. Ares – Oscar Ivanissevich – Alfredo Gómez Morales – José C. Barro.

 

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *